viernes, abril 19, 2013

Insomnio…


Compañero fiel de noches solitarias;
Testigo mudo de lágrimas en almohadas;
Verdugo implacable de condenas en el alma.

Ladrones de sueños ajenos ensucian sábanas que les son extrañas.

Y el tiempo avanza, inexorable, sin  tregua ni bandera blanca
que anuncie el deseado final de la batalla.

domingo, marzo 31, 2013

miércoles, diciembre 26, 2012



Llegaste… Cuando no te esperaba.

No te llamé… Pero viniste.

Te acomodaste entre los huecos de mi cuerpo, dejando que mis dedos te surcaran.

Dibujaste fantasías en la arena de mi playa, perfilando un horizonte de cielo azul y nubes blancas.

Hoy navegas hacia otros puertos, empujado por inoportunos vientos.

Y el infierno de mi isla arde en tu ausencia, con  las llamas avivadas de la distancia.

viernes, junio 29, 2012

Ave Fénix

Hoy se ha roto el hilo de Ariadna.

Se fundieron las alas de Ícaro en el fuego de la indiferencia;

Los gorriones del cansancio se comieron las miguitas del camino,

Y los dados de la Oca cayeron en el pozo de la desidia.

Hoy Ulises no encuentra su patria.

El rey de las blancas recibe Jaque Mate;

Y Blancanieves traga la manzana,

mientras se marchita la Rosa del Pequeño Príncipe…

¿Cuántas veces puede renacer

de entre sus cenizas un alma?





viernes, febrero 11, 2011


De pie.


Ante los abismos de la decepción.


Mirando hacia el vacío de dolor.


La mente a la deriva por océanos de confusión.


El hipnótico movimiento de un péndulo deslizándose de un extremo a otro de la conciencia,
buscando el lugar exacto, la clave del misterio, el punto de encuentro que marcara la diferencia entre el paso hacia adelante o el paso atrás…

martes, noviembre 23, 2010

Modera tu lenguaje...

“Cuidado con tus palabras”, “Eso no se dice”, “Mide tu lengua”, “Habla bien”

¿Por qué le tenemos miedo a la Palabra?

Nos enseñan desde pequeños a educar nuestro lenguaje para ser políticamente correctos, a contener nuestra voz para que no sea chivata de nuestros pensamientos, a modular el tono para que no revele nuestras emociones… Y acabamos por convertirnos en esclavos, olvidando que no es la palabra quien nos usa, si no nosotros quienes deberíamos usarla: tú eres el único dueño de lo que callas y de lo que dices, quien lo grita y lo silencia, quien lo adorna o lo simplifica, quien la da y quien la recibe.

Nuestras palabras, al igual que nuestros actos, nos definen; nos muestran tal y como somos, buenos o malos, listos o tontos, no importa… Cada vez que la cambiamos, o la ocultamos, o sencillamente, la disfrazamos para no dañar los oídos que no querrían escucharnos, la estamos traicionando y con ella a nosotros mismos, nos autoexcluimos de la lista de personas a admirar enviándonos el mensaje “no te gustas ni te aceptas; no eres la persona que quisieras ser”.


Ciertamente, es mucho más fácil, incluso hasta saludable, ser correctos y dejar que nuestras palabras decidan por nosotros que arriesgarse a abrir la boca y convertirte en la oveja negra del rebaño; porque al fin y al cabo, para qué engañarnos, lo que cuenta es gustar al otro y lo que los demás puedan pensar de nosotros…


¿No? jejeje

miércoles, noviembre 17, 2010

miércoles, julio 28, 2010

Manga larga... por si refresca

Mucho antes de que existiese el “Meteosat”, los hombres y mujeres del campo sabían, sin esperar al final de los informativos, si tenían que sacar el paraguas o el botijo. Bastaba con mirar al cielo, oler la tierra, sentir el viento, y descifrar una a una las señales de la madre Naturaleza para convertirse en avezado meteorólogo.



Y el mes de Agosto de cada año se convertía, por obra y gracia del saber popular, en el particular “espacio del tiempo” con predicción climatológica a largo plazo: las canículas.
Tal y como a mí me lo enseñaron, el día 1 de Agosto corresponde al “Juicio del Año”; el tiempo que hace esa mañana representa los seis primeros meses del año siguiente, y el de la tarde los seis últimos. El día 2 representa al mes de Enero, el 3 febrero, 4 marzo, y así sucesivamente hasta el 14 que volvemos a empezar la cuenta, esta vez hacia atrás, diciembre, noviembre, octubre… Y la última semana, del 26 al 31, que es algo así como el resumen para los que llegaron tarde.



No es ciencia, no se basa en pruebas ni en métodos, y probablemente para muchos falle más que una escopeta de feria; pero yo solo sé que, desde que me lo contaron mis mayores, cada agosto, por pura curiosidad, me fijo en el tiempo que hace, y cada agosto me sorprendo cuando de los 40 grados de julio pasamos los primeros días del mes a arroparnos con la sabanita. ¿Casualidad? Puede ser… Pero dicen por ahí que sabe más el diablo por viejo que por diablo, y el meteosat es un niño en pañales frente a la experiencia de toda una humanidad…

miércoles, enero 20, 2010

Erase una vez...

Puedes engañar a todo el mundo algún tiempo. Puedes engañar a algunos todo el tiempo. Pero no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo.


De un tiempo a esta parte me siento rodeada de personas que pretenden enseñarme el camino de la Verdad. No es que lo hagan con mala intención, pero en su afán de mostrarme su luz pasan por alto que, tal vez, yo ya tengo instalada mi bombilla. Hay muchos caminos posibles y muchas maneras de iluminar los senderos, depende de cada uno encontrar el que mejor se adapte a sus características, a sus tiempos, a sus deseos o a sus oportunidades.

Y mi sendero me lleva a complicarme cada día un poco menos, a encontrar las respuestas simples a las preguntas difíciles, a no cargar con lo inútil del pasado ni preocuparme más allá del horizonte que se presenta ante mis ojos.
En definitiva, a seguir los dictados del único dios que me he encontrado: la VIDA. Así, con mayúsculas. Toda forma de Vida, desde el microorganismo a la Supernova; pasada, presente o futura; realizada o por realizar; imaginaria o real; todo lo que nos rodea, lo que vemos y lo que no, lo que sentimos y aquello que no llegamos a percibir, no son sino otra cosa que manifestaciones de ese concepto “vida”, tan sencillo y tan enrevesado a la vez. Y no hace falta descorrer ningún velo para comprenderlo, es evidente. Sin embargo,nos empeñamos en buscar, en definir, un “agente creador” de la misma creación, una explicación que nos haga sentirnos importantes, que nos proteja del miedo a lo desconocido, un algo que le de sentido...
¿Y qué si no lo tiene? ¿acaso cambia algo el que lo sepamos? Dejemos de buscar el porqué y concentrémonos en disfrutar.
La Vida ya existía antes de que el germen de la primera bacteria que dio paso a la evolución fuera ni tan siquiera imaginado, y seguirá existiendo mucho después de que la memoria de la especie humana haya sido borrada en el infinito de los universos.

Me vais a permitir que me tome la licencia de parafrasear la sentencia del inicio:
“Puedes importar a todos algún tiempo. Puedes importar a algunos todo el tiempo. Pero nunca seras eternamente importante para todo el universo.”

jueves, diciembre 24, 2009

Buscad el Peter Pan que todos llevamos dentro,
y que la magia os inunde...

domingo, septiembre 13, 2009

Visionarios de otros mundos: ¿estais ahí?

Anoche como no dormía me dio por pensar en lo de los ovnis y las dimensiones... A raíz de la conclusión de Ovnis, Alto Secreto que relaciona el fenómeno con las teorías de las supercuerdas y las dimensiones... y a mí es lo que siempre me ha parecido, que va más por ahí: Como varios "mundos" en uno solo.



Pensaba que era curioso: en la edad media veían hadas y duendes… en la época del pensamiento filosófico, fantasmas y espíritus, y ahora, en la época del progreso, naves. Es como si a cada momento de nuestra evolución le correspondiera un tipo de dimensión acorde, como si esas dimensiones fueran avanzando al paso nuestro…
Yo creo mas bien eso, que de alguna forma todas esas dimensiones están ahí, y que vemos la que esta mas próxima a nuestro presente, o dicho de otro modo, la vemos, porque la identificamos... lo de selección perceptiva. Y en determinados momentos, por las razones que sean, interactúan con nosotros.



Pero lo curioso, para mi, es que sigue un cierto "orden" o razonamiento: A lo que me refiero es que posiblemente en la época medieval la dimensión "nave" ya estuviera, pero los medievales no podían verla porque no tenían la capacidad de entenderla... o si la veían no la identificaban; y del mismo modo, habrá otras dimensiones X que no seremos capaces de ver hasta que no tengamos los elementos o conocimientos adecuados para reconocerlas... Y quien sabe, a lo mejor dentro de 500 años los ovnis son "cuadrados volantes" y nuestros aviones tienen forma de cajón.



Lo que me lleva a pensar esto, es que hay "elementos comunes"; podría haber una civilización de un planeta X del universo conocido, pero si ese planeta tiene algo en común con nosotros quiere decir que ha tenido o tiene unas características o evolución similar a la nuestra, con todo lo que eso conlleva, y a mi eso me parece mas difícil que pensar en una dimensión "escondida" que al estar en el mismo sitio del universo que la nuestra, es mas factible que tenga características comunes, o sea, un sol a X distancia, unas condiciones ambientales, unos fenómenos atmosféricos similares, etc. Tendríamos varias líneas que parten de un mismo punto, pero evolucionan paralelas y que en determinados momentos pueden asomarse unas a otras, pero sin llegar a tocarse.



Y precisamente por eso, porque comparten elementos, es por ello que podemos llegar a reconocerlas como algo ajeno a nuestro mundo, creo que de lo contrario, no podríamos verlas, aunque estuviesen ahí; me explicaré con un ejemplo: podemos ver un árbol, porque sabemos lo que es un árbol, tal vez no distingamos si es un roble o un olivo, pero lo diferenciamos de lo que es una roca; si jamás hubiésemos visto un árbol quizás diríamos que es una roca verde con otra textura… Cada vez que vemos, oímos, saboreamos, o percibimos algo en definitiva, nuestro cerebro trabaja para “situar” ese algo entre nuestros conocimientos, si no tenemos una referencia lo que hacemos es buscar un referente lo más parecido posible, si ese referente no existiera no percibiríamos el algo, seria invisible a nuestra estructura cerebral. Y por eso solo vemos aquellas dimensiones que nuestro “entendimiento” puede ver…
Un testigo del siglo 21 que vea un ovni en forma de rectángulo, dirá que ha visto “una cabina de tfno”, el mismo objeto será “una caja mágica” para un testigo del siglo 12; cada uno lo interpretará a su manera, y quizás sea ahí donde reside el secreto del fenómeno: no tanto en lo que se ve, sino en quienes y como lo ven…

Es posible que los poetas, genios o visionarios sean capaces de ver esas dimensiones porque su mente se mueve en el terreno de lo imaginario, y están más predispuestos a ver o admitir lo imposible que una mente racional…

miércoles, agosto 19, 2009

Peregrino no hay Camino...


Sentada en la plaza del Obradoiro, con el sol de la mañana asomando por detrás de la imponente catedral… Observo el movimiento de la gente que va y viene: compostelanos a sus quehaceres, grupos con sus guías, padres con sus pequeños, pandillas de amigos, y algún que otro turista solitario. Mochila al hombro, bastón de peregrino en mano; los puñales y las espadas sustituidas por una cámara digital.

Me pregunto que moverá a aquellos que un día deciden dar un paso hacia el Camino: ¿la misma fe o desesperación que a los de antaño?, ¿Amor por la historia?, ¿Espíritu aventurero? O ¿simple curiosidad?

Existen tantos motivos como viajeros, y sólo aquel que inicia el peregrinaje sabe porque lo ha terminado. Pero hay una cosa, hoy como ayer, que siglos después no ha cambiado: el cansancio en los pies de los que llegan, y los rostros alegres en los que se refleja la satisfacción por el esfuerzo logrado.

martes, julio 14, 2009

Sin salir del burladero...

Cobarde.
1. adj. Pusilánime, sin valor ni espíritu.
2. adj. Hecho con cobardía.

Hay varios tipos de cobardes:
Esta el “cobarde piadoso”, que oculta la verdad por no dañar, para no admitir que se equivocó desde el principio; el “cobarde agresivo”, que acusa a los otros de no dar la cara, evitando enfrentarse a su propio reflejo; el “cobarde escurridizo”, que se escuda en mil y una excusas para huir de una verdad que duele; o “el cobarde miedica”, que nunca encuentra el tiempo o el camino para cumplir con lo que debe por temor…

Quien más y quien menos ha sido, es o será cobarde en algún momento de su vida. Lo terrible es hacer de ese momento un instante eterno, porque la mayoría de las veces nuestra cobardía termina por hacer daño a los demás, amen de perjudicarnos a nosotros mismos.

Como esos borrachos que cogen el coche y provocan accidentes en los que acaba muriendo gente y ellos se salvan… hasta que un día la suerte no está de su lado. Debería estar prohibido ser cobarde; aunque claro, pensándolo bien no creo que hubiera suficientes agentes policiales para dar abasto a tanta multa…

lunes, marzo 16, 2009

é tempo de camiño andar...



Amence paseniño nas terras do solpor
as brétemas esváense coas raiolas do sol

meu amor, meu amor, imos cara o maior
miña amada, meu ben, imos polas terras do alén

acariña o silencio e escoita o corazón
que moitos dos teus soños latexan ao seu son

é tempo de camiño andar e de non esquecer
que o futuro que ha de vir é o que has de facer


e o sol vai silandeiro deitándose no mare
facéndonos pequenos con tanta inmensidade.

viernes, marzo 06, 2009

Un universo en la palma

Hoy, no se donde estoy. No se adonde voy.

Solo se que no me gusta el lugar en el que me encuentro. Solo se que quiero salir de aquí y no puedo…

Cada puerta que abro me conduce al mismo sitio. En un bucle infinito cuyo principio se pierde en el tiempo y para el que no se vislumbra final.
En ocasiones aparece un espejismo de cambio que no hace más que añadir dolor y rabia a la frustración, mostrándome el lugar al que no logro llegar.

A veces me siento, cansada, a observar el paisaje, tratando de averiguar cómo llegue hasta aquí. A veces intento acomodarme a la niebla que me rodea, con la esperanza de que la resignación haga más fácil el camino. A veces grito de pura furia, sabiendo que no hay oídos que me puedan escuchar. A veces, simplemente, me dejo caer, acurrucada, como un bebe asustado e indefenso ante una nada hostil y cruel que no puedo manejar…

Pero sigo avanzando, poniendo la “puta vía Láctea” que llevo en la palma de mi mano al alcance de todos los demás, y preguntándome cuando llegará el día, si es que llega, en que yo misma la pueda alcanzar…

Ayer creía saber hacia donde dirigía mis pasos.
Mañana continuaré sin brújula buscando mi rumbo.
Hoy no quiero pensar...