miércoles, enero 20, 2010

Erase una vez...

Puedes engañar a todo el mundo algún tiempo. Puedes engañar a algunos todo el tiempo. Pero no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo.


De un tiempo a esta parte me siento rodeada de personas que pretenden enseñarme el camino de la Verdad. No es que lo hagan con mala intención, pero en su afán de mostrarme su luz pasan por alto que, tal vez, yo ya tengo instalada mi bombilla. Hay muchos caminos posibles y muchas maneras de iluminar los senderos, depende de cada uno encontrar el que mejor se adapte a sus características, a sus tiempos, a sus deseos o a sus oportunidades.

Y mi sendero me lleva a complicarme cada día un poco menos, a encontrar las respuestas simples a las preguntas difíciles, a no cargar con lo inútil del pasado ni preocuparme más allá del horizonte que se presenta ante mis ojos.
En definitiva, a seguir los dictados del único dios que me he encontrado: la VIDA. Así, con mayúsculas. Toda forma de Vida, desde el microorganismo a la Supernova; pasada, presente o futura; realizada o por realizar; imaginaria o real; todo lo que nos rodea, lo que vemos y lo que no, lo que sentimos y aquello que no llegamos a percibir, no son sino otra cosa que manifestaciones de ese concepto “vida”, tan sencillo y tan enrevesado a la vez. Y no hace falta descorrer ningún velo para comprenderlo, es evidente. Sin embargo,nos empeñamos en buscar, en definir, un “agente creador” de la misma creación, una explicación que nos haga sentirnos importantes, que nos proteja del miedo a lo desconocido, un algo que le de sentido...
¿Y qué si no lo tiene? ¿acaso cambia algo el que lo sepamos? Dejemos de buscar el porqué y concentrémonos en disfrutar.
La Vida ya existía antes de que el germen de la primera bacteria que dio paso a la evolución fuera ni tan siquiera imaginado, y seguirá existiendo mucho después de que la memoria de la especie humana haya sido borrada en el infinito de los universos.

Me vais a permitir que me tome la licencia de parafrasear la sentencia del inicio:
“Puedes importar a todos algún tiempo. Puedes importar a algunos todo el tiempo. Pero nunca seras eternamente importante para todo el universo.”

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Jejeje, es curioso, si suelo creer que cada "singularidad" dentro del universo de "singularidades", es lo más importante. Y no es dificil, tenés razón. :)

En la vitrina, quedó escrito.

DAMIEN dijo...

SU TU MISMA,ESO ES LO QUE IMPORTA,UN BESO,CUIDESE.

Spec dijo...

dónde andas metida?