domingo, noviembre 05, 2006

La Pared de la Cueva

La verja debería haber estado cerrada. Siempre lo estaba desde que el equipo de expertos decidió que el tesoro arqueológico que allí se guardaba era digno de protegerse. ¿Dónde estaba el guarda?

Sabía que no debía entrar. Si la encontraban allí se comería un buen marrón… Pero sentía en su interior que algo no iba bien y, después de todo, ella no era una visitante cualquiera: se trataba de su cueva. La conocía desde pequeña; había contemplado su entrada cientos de veces, cuando la monotonía de sus tardes escolares la empujaba a volver la mirada hacia la ventana que custodiaba su pupitre. Y, por supuesto, conocía su interior: las visitas al público se suspendieron mucho después de aquella excursión con su clase… Aún recordaba el moratón que se ganó por no estar atenta a las indicaciones de la profesora. Y sentía, como si hubiese sido ayer, la emoción que la embargó cuando el peso de la profundidad cayó sobre ella, al saberse bajo tierra. Ahora podía oler, asomada a la puerta de metal negro, el mismo “perfume” a tierra mojada, vejez y quietud que sintió aquel día.

“Echaré un vistazo solo a la primera sala…” ¿Qué fue eso? No era posible, aquello había sido un sueño de niña asustada, una invención nacida del miedo y su desbocada imaginación. Y sin embargo, ahí estaba de nuevo, treinta años después…

- “Se está despertando señor” – “Dadle otra dosis. Aún nos queda mucho para llegar a la ciudad interior” –“No entiendo porqué nos la llevamos. No nos ha visto ¿verdad?” –“Tal vez si, tal vez no… Pero no podemos permitirnos la duda. Y de todas formas, su destino ya fue decidido hace años, cuando su curiosidad infantil la llevó a fijarse en la pared de la cueva donde aquél día me escondía yo. No hay discusión: nunca volverá a ver la luz del sol…”

9 comentarios:

David dijo...

Sigo opinando que me gusta como escribes.

Anónimo dijo...

¿Y cómo estás tan segura que no volvería a ver más la luz del sol?
Si hay discusión :-)

Mallorea dijo...

Jajaja pues podría decirte por ejemplo que continuando la historia, la mujer se queda ciega... o que muere al día siguiente... o incluso que el sol deja de existir... todo es posible en la imaginación :P Pero puedes elegir tu mism@ el final de la historia, aunque eso te lleve a "discutir" :)

Anónimo dijo...

Mi pregunta era otra.
¿Cómo puedes estar tan segura que no volvería a ver más el sol?

Mallorea dijo...

Uhmmm si me explicas cómo a lo mejor lo pillo...

Anónimo dijo...

yo quiero saber quién le ha dicho que parara de escribir la historia ¬¬

Mallorea dijo...

¿? Mi historia llega hasta ese punto, imagino que podria continuarla si me pongo a ello, pero entonces seria otro relato y no el que he querido hacer :)
Cada uno puede continuarla como le guste o considere apropiado.

Ard C dijo...

Ah, pero ¿esto no era algo sobre el mito de la caverna de Platón?... Creo que me estoy pasando con aquello de mi amor por los batracios.
besos

juanjoarroyo dijo...

Muy interesante, Saludos Mallo