domingo, julio 30, 2006

Hijos de Caín

Desheredados, señalados, marginados, malditos… Aquellos que alzan su voz cuando el orden establecido deja de ser derecho para pasar a ser abuso. Aquellos que dudan y se preguntan. Aquellos que se rebelan contra la crueldad. Aquellos que lloran con el sufrimiento de los demás. Aquellos que tienden la mano a los miserables. Aquellos que piensan por si mismos.

Su crimen y su castigo: pasarse la vida contracorriente.
Su redención: tener la conciencia tranquila.

Algunos pensaran que estar en el medio es la postura más cómoda, y que se significa no tomar partido. Yo no comparto su visión, es todo lo contrario: es ser capaz de caminar hacia la izquierda o la derecha buscando siempre el lado de la razón y de la justicia, de la coherencia y el sentido común. Sabiendo que los del otro lado te juzgaran, que no te comprenderán, que te llamarán traidor.

La verdad es una, pero no está siempre en la misma acera. Y en ocasiones hay que atreverse a cruzar la calle y mirar desde otro ángulo el panorama.

Tan solo aquellos que se creen en posesión de la verdad absoluta continúan en la misma dirección: tal vez porque están convencidos, tal vez porque tienen miedo de cambiar, tal vez porque no están preparados para asimilar lo que puedan encontrar.

Y no entienden que recelemos del bien y del mal a un tiempo. Que estemos del lado de todos y del de ninguno. Que seamos victimas de la incomprensión y verdugos de la injusticia. Que veamos grises donde los demás ven blanco o negro. Que queramos ser los dueños de nuestros destinos.

Marcados, solitarios… pero libres. Los hijos de Caín pertenecemos a la tierra de nadie, y nuestra única bandera es la que arropa a toda la humanidad.


5 comentarios:

Ard C dijo...

No estoy yo tan seguro de que haya solo una única verdad.
Quedarse en medio es ya en si una postura, no por agradar a nadie, si no porque es la posición que nos puede convencer mas o tal vez porque sea la mas adecuada, eso si, los golpes vienen de todas partes, pero incluso de los golpes, algo se aprende.
Sin embargo los extremos... "Ay que hermosos son los extremos mas extremosos" .
Abrazos.

Observador dijo...

Como saber si eres Cain o Abel? Si deseas el bien, eres un Cain o un Abel? Y si es el bien para uno mismo? Estados alterados de conciencia, curioso momento...

Joanna dijo...

Me gusta, niñaaa , siempre hay que preguntar, buscar y decir.
A veces la verdad no esta en el medio, sino en el extremo aunque solo una persona se lo plantee.

Petonets

Anónimo dijo...

La realidad es una, verdades... todas. Desde distintos sitios miramos la misma casa, desde mi sitio la fachada de la casa es roja. Mi verdad: "La casa es roja" Desde tu sitio, la fachada de la casa es verde. Tu verdad: "La casa es verde". La realidad: "La casa es roja y verde"

Solo es mi opinión, en todo lo demás estoy contigo. Hazte preguntas, duda de lo establecido, create tu propia opinión y sobre todo busca tu verdad, y la realidad, defiende tus opiniones, y lucha por ellas.

Yo he elegido ser lo que siempre seré... HIJO DE CAÍN

:*

La acelga rosa de Caín ;)

Anónimo dijo...

es claro que es díficil poder dicernir lo que está bien y lo que está mal, a veces la sociedad demuestra que es el punto medio entre la maldad y la santidad, pero en mi existe un deseo que es difícil plasmarla a esta realidad.
Le es fácil para un hombre que camine entre los senderos de su ser ver la triste realidad de las personas y no la de él mismo. Ser Hijo de Caín es la insignia de aquellas personas conocedoras de la falsa realidad, aquellas personas que se atreven a lo indicho... capaces de producir temor con el solo hecho de mirar.