jueves, abril 06, 2006

El secreto de los dioses

Pedí que me definieran el secreto de los dioses y me contestaron: "defínelo tu"...
Pues bien, acepto el reto :)

Creo que cada uno de nosotros lleva dentro a los dioses - los que han sido, los que son, y los que serán- porque todos se reducen en el fondo a lo mismo: el miedo a lo desconocido, el deseo de inmortalidad y la necesidad de protección del ser humano.
Cada dios representa una parte de nuestro ser. Adoramos, por tradición o por convicción, a aquel que más se identifica con nuestra forma de ver la vida. Pero no somos seres estáticos: nuestra visión del mundo, como nuestro cuerpo, cambia a lo largo del tiempo, y nuestro dios cambia con ella.
Y, en realidad, no importa bajo qué nombre o qué forma lo adoremos, porque lo esencial no es el dios en sí, sino quien lo adora: Es él, el humano, el que duda y se hace preguntas, el que disfruta de una vida que sabe efímera y quiere conservar, el que siente su fragilidad y su pequeñez ante la inmensidad... Y ante la imposibilidad e impotencia de "no saber", "no morir" y "no sufrir" no nos queda otro remedio que proyectar hacia fuera lo que llevamos en el interior, plasmándolo en los dioses a los que convertimos en aquello que queremos ser y nunca seremos. Al igual que las lagrimas son la manifestación exterior del dolor, los dioses son la manifestación de nuestra imperfección. Quizás el día que nos aceptemos tal y como somos dejemos de "necesitar" a dios, o tal vez, ese día convirtamos en dios a la humanidad, con sus grandezas y sus miserias...
Mientras tanto, "el secreto de los dioses" está, para mí, en que busquemos a nuestro propio dios, que no es otra cosa, ni más ni menos, que encontrarnos a nosotros mismos.

"En este viaje tras el secreto de los dioses,y en busca de las respuestas a los misterios de nuestro pasado, he visto y experimentado cosas maravillosas. Ahora sé de qué color se pone el sol en la estepa y en la sabana,en el Gobi y en el Sáhara. Conozco el sonido del Nilo en la proa de las falucas y también el del Ganges. Sé cómo huele un cadaver al arder en los ghats de Benarés y he sentido el tacto de las momias, y el de la piel de los delfines, las águilas y los renos, aliados secretos de los imaghen,los kazakos y los tsantan. He visto qué se oculta en las cámaras prohibidas de la Gran Pirámide y en los cuartos de secretos de los fabricantes de zombis. He presenciado los increíbles trances de las chamanas siberianas, de los sacerdotes incas y de los brujos nyau. He escuchado el bramido del hipopótamo blanco africano, y también los poderosos tambores vudú en Haití. He caminado descalzo sobre las brasas y he compartido las plantas de poder de los sacerdotes incas... Pero sobre todo, aunque he fracasado en mi búsqueda de dioses extraterrestres, he encontrado a terrestres extra [...] que me devolvieron la fe en el género humano: una especie animal capaz de las mayores atrocidades y de las mayores maravillas en el nombre de los dioses."

Manuel Carballal, El secreto de los dioses

Tu libro, Manuel, no es sólo una mirada inusual a los misterios del pasado; es además una excusa perfecta para acercarse a la maravillosa diversidad de este planeta y reflexionar sobre sus inquilinos,los humanos :)Tal vez no le recemos a los mismos dioses, pero nuestra plegaria es la misma,y el miedo que subyace bajo ella también: todos somos niños asustados ante aquello que no comprendemos...

2 comentarios:

Galaecia dijo...

Voy a seguir el ejemplo de dan brown y te voy a plagiar tus textos para publicar mi libro y llegar a la fama juas juas

Saudiñoss

Mallorea dijo...

no jodas peke, ya sabes lo patosa ke soy pa esto de inet... como pa hacer un copyright de esos xDDD
:P